EL INVERSOR EMOCIONAL EN SIETE ACTOS

1. LOS AHORROS DE ANDRÉS. Andrés es un tipo corriente, con un trabajo estable mujer y tres hijos. Durante los últimos 10 años ha conseguido reunir unos ahorros que los ha ido cambiando de banco en banco, a través de imposiciones a plazo fijo buscando la mayor rentabilidad en cada momento. Pero con la caída de tipos de interés en el mercado y el límite impuesto por el Banco de España par los depósitos al 1,75% a un año, su retribución ha quedado muy mermada (habría que restar además la inflación del 0,305% en 2013). Todo eso sin contar la retención del IRPF del 21% que se aplica en estos casos por rentas de capital. O sea, Andrés se siente desanimado y desanimado de ver cómo sus ahorros languidecen y no sabe qué hacer (desánimo, impotencia).

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