SI ADAM SMITH LEVANTARA LA CABEZA …

“El capital no es un mal en sí mismo. El mal radica en su uso.”

Mahatma Gandhi (1869 – 1948)

 

La Economía de Libre MercUntitledado y el escenario actual. El sistema económico predominante en el planeta es la Economía de Libre Mercado, liberalismo económico que ha ido evolucionando y mutando mediante adaptaciones y retoques dependiendo del país o región económica. Es innegable que el sistema como tal ha contribuido al desarrollo económico de las naciones. Ha permitido aumentos en el nivel de vida y poder adquisitivo … Solo hay un pero. Que el mismo sistema no ha funcionado con la misma eficacia en distribuir rentas y capitales. Sólo hay que observar en la actualidad que perviven enormes bolsas de pobreza y escasez simultáneamente con el lujo y el despilfarro. El sistema predominante ha creado (o permitido) enormes desigualdades en el planeta donde una mínima fracción de la humanidad vive en la opulencia y una mayoría abrumadora no cubre ni siquiera sus necesidades básicas de alimento, salud, educación y desarrollo humano. ¿Resultado? Categorización en una terrible dicotomía de seres en la Tierra. Aquellos que comen o no comen, lo que visten o no pueden, los que tienen trabajo o carecen de él, los que a través de poderosos fondos de inversión manejan el devenir de millones de ciudadanos, aquellos que despilfarran y otros que rebuscan en contenedores de basura … Vaya, que si tenemos un mínimo de sensibilidad humana satisfechos lo que se dice satisfechos no deberíamos sentirnos.

Sobre la forma en la que se concentra y se reparte la riqueza en el mundo, el informe de Oxfam Intermon “Riqueza: tenerlo todo y querer mas” resulta aterrador. De la base de datos de Credit Suisse Global Wealth Datebook (2013 -2014) y de información publicada en la revista Forbes: las 80 personas más ricas del mundo concentran casi la misma riqueza los 3.500 millones de habitantes más pobres del planeta; en 2016 se calcula que el 1% de las personas más acaudaladas poseerán mas de la mitad de la riqueza del planeta; a día de hoy más de mil millones de personas viven con menos de 1,25 dólares al día …

Este alarmante aumento de la desigualdad genera un grave deterioro económico. Al reducirse los ingresos de las clases populares su poder adquisitivo también se resiente (disponen de menos renta para consumir) lo que conduce a un estancamiento del consumo, con lo cual, a largo plazo, los países pierden riqueza y se estancan. Esto sin menospreciar que esa falta de ingresos mínimos necesarios conduce a un mayor endeudamiento. Este razonamiento hace que Thomas Piketty y otros economistas mantengan la tesis de que el aumento de la desigualdad de ingresos en EEUU fuera un desencadenante de la crisis financiera de 2008 (menos ingresos en manos de muchos que recurren a mas deuda)

El caldo de cultivo … los valores sociales predominantes. Imaginemos una sociedad educada y formada en un paradigma donde los valores predominantes son excluyentes: competencia, beneficio propio, egoísmo, … Desde la mayoría de los contextos sociales de influencia (parvularios, colegios, universidades, núcleo familiar, círculos de amistad, medios de información) se infunden unos valores y principios orientados hacia el lenguaje universal predominante: EL DINERO. En este paradigma no se fomenta el desarrollo de valores como la compasión, el amor, la espiritualidad sana, el altruismo, la empatía … Para colmo ese modelo de sociedad se acentúa y perpetúa por lobbies de poder que de facto “dirigen” a legisladores y gobiernos en la dirección de fomentar y perpetuar el paradigma dominante.

Adam Smith, filósofo y pensador escocés, sentó las bases científicas de la Economía de Libre Mercado y basaba mayoritariamente su ideario en el “sentido común”. En el siglo XVIII apuntaba que el fundamento de la acción moral no se basa en normas o ideas nacionales, sino en “sentimientos universales comunes” de todos los seres humanos. Ello en un contexto histórico en el que la Economía aún no se había desarrollado como disciplina independiente y el sistema económico no era ni remotamente del grado de globalización y sofisticación del que tenemos en la actualidad.

Sus obras principales fueron La Teoría de los Sentimientos Morales (1759) Investigación sobre la Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones (1776). Afirmaba que las contradicciones engendradas por la leyes del mercado serían corregidas por una especie de “mano invisible” del sistema, metáfora utilizada para expresar la capacidad de autorregulación del libre mercado, que representa el fundamento ideológico del liberalismo clásico.

Contrario al pensamiento de Thomas Hobbes (“El hombre es un lobo para el hombre”) pensaba que el egoísmo en sí, no constituye las bases de todo el comportamiento humano y destacaba valores como la empatía a través del cual el sujeto se pondrá en el lugar del otro. Si los hombres actuaban libremente en la búsqueda de su propio interés, ese esfuerzo se convierte en beneficio para todos. Refiere un “egoísmo racional”, sano, que conduciría a un bienestar general de las sociedades, una “justicia social” “cohesión social“ que sustentaría el necesario “orden económico” para un óptimo funcionamiento económico. Según su visión, esa “mano invisible” actuaría como compensación de las acciones y “regularía la confrontación social”, un “orden natural” que funcionaría con más eficacia cuanto menos se la perturbara. A la vista está el resultado…

Resultado: la pretendida redistribución espontánea y natural de los recursos económicos preconizada y defendida por Smith no se ha cumplido. Mas bien la bondad de su pensamiento económico dio lugar a partir de finales del siglo XIX a un neoliberalismo que ha pasado como una apisonadora sobre la moral, la ética y los principios básicos del ser humano.

Podría ser interesante estudiar el pensamiento de Smith. Comprobaríamos la enorme brecha que hay hoy día entre sus planteamientos del siglo XVIII y las consecuencias del paradigma económico dominante en la actualidad.

Un cordial saludo,

Eduardo Alonso

REFERENCIAS DE INTERÉS

Piketti, T. (2014): El Capital en el siglo XXI. Fondo de cultura económica de España.

http://www.oxfamintermon.org/es/sala-de-prensa/nota-de-prensa/1-mas-rico-tendra-mas-que-resto-de-poblacion-mundial-en-2016

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