VISIÓN CUÁNTICA DE LA ECONOMIA

“Somos lo que pensamos. Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos creamos el mundo.” Buda Padmasambhava.

Molecular Thoughts

Os presento en este post un enfoque novedoso de la economía al que no estamos acostumbrados. Se trata de ver el sistema económico desde una visión “cuántica”.

 En realidad el concepto “cuántico” proviene de la física. Referentes en este campo ha sido Max Planck físico alemán considerado como el “padre” de la física cuántica y Premio Nobel de Física en 1918, o también las aportaciones del físico danés Niels Bohr Premio Nobel de Física en 1922, que presentó las bases de la mecánica cuántica con su investigación sobre el comportamiento del átomo, o al archiconocido Albert Einstein. Pero no voy a hablar en este artículo de física cuántica, aunque nuestra vida está impregnada de ella (más de lo que creemos), sino mas bien voy a hablar de economía o mejor del comportamiento económico.

 ¿Porqué el adjetivo “cuántica” a la economía? Porque la economía al igual que otras disciplinas es pensamiento llevado a la realidad, nuestra realidad, la que hacemos y creamos con nuestros pensamientos y actitudes. El paradigma del pensamiento cuántico o visión cuántica une la física, la psicología, la química y la filosofía y nos lleva incluso más allá, al campo de la metafísica.

 Esta visión se diferencia claramente de la física “newtoniana”, determinista donde el observador no interactúa con el fenómeno sino que es un simple testigo presenciando un hecho y no puede hacer nada para influir en él.

 En el paradigma del pensamiento cuántico en cambio, es el mismo observador con su proyección el que va dando forma al suceso “externo”. Es su conciencia la que va creando su entorno. Aquí está el aspecto mas sorprendente y revolucionario de la visión cuántica.

 Bajo la visión cuántica nuestro entorno económico no es mas que la proyección de nuestra forma de pensar. Vivimos lo económico y el mundo del dinero en función de cómo lo pensamos y sentimos. Ni más ni menos. Hay distintos paradigmas que cambian al mismo tiempo o ritmo que cambia nuestra forma de relacionarnos con lo económico. Y estos cambios no se deben a la casualidad, al azar, al destino, …. Cada paradigma económico que surge y se materializa en nuestra vida, obedece fielmente a una manera de pensar colectiva proyectada que tiene mas poder del que somos capaces de ver con nuestra mente consciente.

 Lo curioso es que no es nada nuevo, en absoluto. Carl Gustav Jung, psiquiatra, psicólogo e investigador de la psique y fundador de la psicología analítica, ya nos dejó su visión allá por los años 50 de lo que él llamó el “inconsciente colectivo”. Sería algo así como una forma inconsciente de comunicarnos en esta “manta cuántica”, que hace que de forma sutil nuestras ideas y pensamientos fluyan a lo largo de una red invisible comunicando colectivamente todo aquello que pensamos. Esto explicaría para Jung las actitudes y comportamientos sociales cuando dice: “Nuestras proyecciones mentales dan rostro a nuestro entorno.” Otra aportación muy relevante de Jung y relacionada con el tópico es el fenómeno conocido como “sincronicidad” utilizado para explicar la ocurrencia de sucesos que para el intelecto no guardan ninguna relación con la lógica. Por cierto, con respecto a nuestra mente consciente – inconsciente, quiero recordar que nuestro inconsciente almacena, guarda, explica o representa en torno al 95% de nuestra forma de ser y relacionarnos con el mundo. Tan solo el restante 5% es consciente en nuestros procesos cognitivos.

 Enric Corbera, psicólogo y creador de la Bioneuroemoción (biodescodificación) habla extensa y acertadamente del paradigma cuántico y la aplicación a la psicología en su libro El Arte de Desaprender. Se permite introducir el concepto de “psicología cuántica” y “visión cuántica”. Afirma que somos creadores de nuestra existencia, hacedores de nuestra vida. “Mi manera de ver y entender la vida está determinando cada instante.” Nuestro pensamiento actuaría como una anticipación creando nuestra realidad.

 El Dr. Albert Ellis, psicólogo clínico y creador de la psicoterapia emocional – cognitiva centra el punto esencial de ese potencial creador en una fase intermedia en la que el actor del suceso ejerce su influencia en función de su forma de percibir y reaccionar y expresa “Entre un acontecimiento y la consecuencia de ese acontecimiento están las propias creencias y la forma de ver y entender la vida.”.

 Este paradigma vendría a explicar aquello de las “profecías auto-cumplidas”. Un colectivo de personas pensando que algo puede suceder, acaba sucediendo. Es así de sencillo. O si se quiere en plan mas romántico se puede recurrir a lo que se conoce como el “efecto Pigmalión” cuyo origen es el mito griego en el cual el escultor Pigmalión se enamoró de una de sus creaciones, Galatea, y hasta tal punto la idealizó que la figura cobró vida. El efecto Pigmalión es el nombre que se les da a estos fenómenos.

 El Dr. Werner Karl Heisenberg, físico y Premio Noble de Física en 1932 por sus contribuciones al campo de la física cuántica razonó y llegó a la siguiente conclusión: “El universo es un campo infinito de posibilidades. Estas posibilidades están todas ahí como una especie de “sopa cuántica”, sin una ubicación exacta y sin existencia definida hasta que sucede algo que ayude a materializar una de ellas.” Nuestro pensamiento es determinante.

 Hemos visto resultados en el campo de la educación que escapan a una explicación lógica determinista, donde se ha demostrado el enorme poder que ejerce el pensamiento de un profesor proyectado sobre sus alumnos y como puede condicionar el rendimiento académico de su alumnado.

El Dr. David Hawkins es un psiquiatra y psicólogo clínico norteamericano, investigador y autor de numerosos trabajos en el campo de la conciencia. En su maravilloso libro Dejar Ir. El Camino de la Entrega, recordando una ley de la conciencia: “Lo que uno mantiene en su mente tiende a manifestarse en su vida”, nos explica con su característica sensibilidad y cariño que “Cuando mantienes un pensamiento consistentemente en la mente le das la energía para que se manifieste en tu vida. Cuanto más mantengas un pensamientos más aumenta la probabilidad de que se convierta en suceso.” En la misma línea Edgar Cayce considerado el “padre de la medicina holística” y uno de los psíquicos mas relevantes del siglo XX expresa esta idea de una forma muy intuitiva: “Los pensamientos son cosas y la mente es el constructor”.

 ¿Qué sucede cuando las bolsas, “inexplicablemente” sube o bajan? ¿Qué variables invisibles operan en esos movimientos? Me produce una sonrisa observar a algunos sesudos analistas de mercado tratando siempre de justificar estos movimientos buscando todo tipo de explicaciones. Muchas veces sería más fácil y honesto decir “No tengo ni idea de qué narices está pasando para que el IBEX35 se haya desplomado” Pero hay una barrera: el orgullo profesional. “¡Que pensaran en mi entorno si me da un arranque de sinceridad!” “¿Dónde quedará mi prestigio?

 O bien, ¿qué pasa con las crisis económicas? Hemos tenido ocasión de vivirlo en primera persona recientemente desde la crisis financiera de 2008. Vaya por delante una reflexión: las crisis no son más que cambios de paradigma, invitaciones a cambiar la forma de pensar, ver y relacionarnos con lo antiguo de una manera distinta y tomarnos un tiempo para el cambio y la reflexión. Dicho esto, la crisis financiera irrumpió en nuestro país como una apisonadora y quebrando parte del sistema empresarial. Hasta ahí puedo aceptarlo porque todos lo hemos vivido con mayor o menor intensidad.

 Pero ¿qué sucede después de varios años? Primer error: seguimos aferrados a la vuelta de un paradigma caduco y esperamos inocentemente que dentro de un tiempo todo volverá a ser como antes. No aceptamos el cambio. Segundo error: como la tan esperada recuperación está tardando tanto se ha instalado en el inconsciente colectivo el derrotismo, el pesimismo: “no hay trabajo” … “ya no será como antes” … “esto está muy mal” … “cada vez vamos peor” … “no se para que me preocupo por estudiar mas” … “al final solo podré tener un empleo mal pagado, si me pagan” … “hay mucha gente en el paro” … etc. Os puedo decir que a partir de este pensamiento colectivo, la crisis económica se instala en nuestras conciencias como una garrapata, un programa tóxico retroalimentado constantemente por los medios de comunicación cuando presentan cifras y hechos económicos destacados con un toque de sensacionalismo y se apodera de ese inconsciente colectivo. Si tienes expectativas de más crisis, paro y pobreza … prepárate a recibir una buena dosis de más crisis, paro y pobreza.

 Pasamos por alto que solo nosotros tenemos el poder sobre aquello que pensamos y que con según los pensamientos recurrentes estaremos actuando y por ende diseñando nuestro futuro. No hay victimas ni responsables en este sistema global económico – financiero. Tomemos por lo menos conciencia de ello y dejemos a un lado para siempre el victimismo. Igual entonces se produce el “cambio de paradigma” del que habla Thomas Kuhn, la voluntad de ver las cosas de manera diferente y desde una perspectiva amplia y con la mente abierta producen el cambio.

¡Que tengáis una feliz semana!

 “Lo que creemos es lo que creamos”. Alex Rovira

(Extraído de su libro La Buena Crisis)

 

 

PARA SABER MAS …

Corbera, E. (2015): El Arte de Desaprender. Ediciones El Grano de Mostaza. Barcelona.

Hawkins, D. (2013): Dejar Ir: El Camino de la Entrega. Versión PDF. En línea 13 de Septiembre de 2015.

Lanza, R. (2012): Biocentrismo. Ediciones Sirio. Málaga.

 

2 comentários sobre “VISIÓN CUÁNTICA DE LA ECONOMIA

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